Nicolás Romero Méx.- El síndico municipal tiene diversas obligaciones, entre ellas, la representación legal del municipio, la vigilancia de la hacienda pública, y la defensa de los intereses municipales, participar en las sesiones del cabildo del ayuntamiento, vigilar el cumplimiento de sus acuerdos y contribuir a la elaboración de reglamentos y disposiciones administrativa, no obstante, el síndico Felipe Martínez, con sus actitudes parece actúar contra los intereses del pueblo nicolaita al obstruir el trabajo del cabildo.

El Síndico municipal de Nicolás Romero, Felipe Martínez, falto de oficio político, ha optado por actuar en contra de los principios de la Cuarta Transformación al atacar a un gobierno emanado de su propio partido con actitudes personalistas que demuestran falta de oficio político.
Tal es el caso que se mostró en la anterior sesión de cabildo donde nuevamente dio de que hablar y como ya es costumbre, quedó calificado como un «funcionario» sin oficio político, grosero, de mala reputación y protagonista de una «guerra intestinal», integrada por un pequeño grupo de opositores al gobierno, aferrados a intereses personales.
Este nuevo «circo politico», se suscitó durante la pasada sesión de Cabildo de Nicolás Romero, la cual fue interrumpida de manera irresponsable por este mal «actor político», quien con gritos, descalificaciones y una actitud provocadora, quiso imponer temas ajenos a los puntos previamente votados por el cuerpo edilicio, intentando afectar nuevamente el quehacer político en esa demarcación.
Felipe Martínez, ha estado inmerso en varios escándalos, por ser una persona, prepotente y caracterizado por su obsesión personal de desprestigiar con actos arrebatados, sin fundamento y vergonzosos, el actuar del presente gobierno, «dinamitando» al movimiento de morena, desde dentro.
Estás reiteradas conductas del síndico municipal, Felipe Martínez, empañan y entorpecen el trabajo del Cabildo, visto desde la toma de decisiones a través del diálogo y siempre privilegiando el interés común de la ciudadanía y no el de un emisario político que dice ser de otro grupo de morena, manipulado por Armando Navarrete.
Sin duda, la construcción colectiva, no tendría que terminar siendo rehén de los arrebatos de un funcionario sin escrúpulos y obsesionado de poder. Hoy, en redes sociales la ciudadanía ha descalificado tajantemente el actuar de Felipe Martínez.






















